DE PISCO A CAÑETE, PERÚ (I)

Mario Javier Donaire Mendoza tiene 52 años, cada día transporta pescado fresco de Pisco a Cañete, unas dos horas y media de trayecto que hace unas dos veces por día. Ha sido taxista, promotor de turismo, emprendedor de dos empresas de tarjetas telefónicas, ahora camionero. Cañete queda a una horita de Lima, mi destino, así que me subo a su camión, y con él me subo a su vida. 

 (…)

  • Entonces el terremoto fue en 2007, mató unas 1.000 personas, 70.000 se quedaron sin casa

– Se cayeron todas las iglesias, se cayeron todos los colegios, todos los hospitales, todas las instituciones públicas se cayeron.

  • El Estado ofreció unas ayudas para reconstruir las vidas de esas personas que sobrevivieron?

– A Algunos les dieron casas de madera, para construir.

  • Como se hace eso, llega una delegación del estado, con material de construcción, lo deja en un terreno, y le dice a la familia “aquí, constrúyete tu casa”?

– Así es. Luego también salieron unos bonos del estado, para aquellos que no tenían título de propiedad de las casas que el terremoto se llevó y se habían quedado sin nada. Bonos para material de construcción para construir casitas de 3 metros de ancho por 5 de largo: habitación, cocina y baño. Allí vivimos mi mujer, mis 3 hijos y yo. Y aun pagamos alquiler, 300 soles mensuales.

  • Pero el terreno era del Estado.

– Al final resulta que no, que era privado, entonces la gente que invadió tuvo problemas, fuimos a juicio, un lío.

  • Pero usted con el camión gana unos 3000 soles por mes, no pueden encontrar una casa mejor?

– Tengo 3 hijos más 3 nietos. Pago gas, agua, electricidad… Te da un cólico? Tengo que ir a la farmacia…para ir a una consulta con el doctor son 10 soles por visita. Pago la universidad de dos hijos, y en Pisco no hay facultad, tienen que ir a Ica, el transporte diario, el almuerzo de ellos… No se puede.

 

  • Y no existe algún tipo de colectivo social o político, un sindicato, que intente luchar contra esa situación de precariedad?

– Mira, yo te digo una cosa, a veces se crean defensores del pueblo, por decirle; yo me rebelo contra el Estado por decirle, yo y un grupito somos los cabezas. El Estado nos dicen “ven, ven para cá, vamos a conversar: no levantes al pueblo y toma tu dinero y cállate la boca” y se callan la boca.

  • Y no existe nunca uno que no se calla la boca?

Si no te callas te matan. Es así de simple. Contratan un sicario, te silencian.

  • Es sencillo conseguir un revolver?

– En los clandestinos son unos 400 soles.

  • Hay mucho tráfico de drogas?

– Si, la autoridad no hace nada. La autoridad agarra y te cobra, unos 1000 soles al mes, y te dejan vender.

  • Cuál usted cree que es la función de la policía?

La policía sirve para atropellar a los inocentes. A los granzados no les hace nada. Yo robo un celular y me meten a la cárcel, ahora viene un jefe con corbata y todo, arreglan al juez, al fiscal, a la policía. Ellos tienen dinero, el pobre no tiene para arreglar. A veces injustamente te vas preso, porque necesitas.

  • Como cree que se puede cambiar esa situación de injusticia?

– Hay que cambiar a los jueces, los fiscales, esos son los más corruptos.Tenemos que hacer que los jueces sean gente imparcial. La ley tiene que ser la ley, la ley tiene que ser igual para todos, para el pobre y para el rico. Porque para el rico hay una ley y para al pobre hay otra.

 

  • Pero dígame una cosa, quien es más feliz el pobre o el rico?

– Los pobres. Pa mi los pobres, porque mira, yo, tuvo un tiempo que manejaba un negocio de telefonía, y vivía en la mira de los marcas, de la gente que necesita, y dos veces casi me matan, revolver en la cabeza, encapuchados, me robaron todo. En dos oportunidades.

  • Y dejó el negocio.

– Entonces que pasó? que tuve que trabajar más tranquilo, en esta ruta. Por eso yo digo siempre, que los pobres son más felices, vivimos nuestra vida, vivimos nuestra pobreza, y no tenemos quien nos señale. Si yo tengo plata, me van agarrar la cabeza. “

  • Usted se considera pobre?

– Yo me considero ni pobre ni rico, estoy en un clase… un poquito menos que media. Para mí esto es una profesión [refiriéndose al camión que está conduciendo], porque de acá vivo y de acá educo mis hijos, tengo para cubrir mis necesidades. Hay muchas personas que no tienen ni siquiera para comer. Eso es miseria ya.

  • Cuál es la diferencia para usted entre miseria y pobreza?

– La diferencia es que el pobre vive un poco con sus recursos su trabajo, pero, ya la miseria es que no tienes nada, no tienes trabajo, no tienes como educar a tus hijos, no tienes como vestir a tus hijos. Yo, así como usted me ve a mí, lo poco que tengo comparto con la pobreza. Hay gente que son, no desmereciendo su pobreza, más pobres, tengo que darles cosas que ellos me lo puedan recibir, porque por más pobres que sean no les puedes humillar dándole ropa vieja, dándole una comida que no sirve, no? A mí a veces se me queda pescado en la cámara, y a veces me da vergüenza de ir a darlo, dicen que está malo, pero aun sirve pa comer, yo lo doy para gente que lo necesita. Hay mucha gente que no tiene ni para pan. No tengo tiempo para dar a todos, pero se lo doy a una señora y lo reparte. Y ella: “gracias señor, muchas gracias”, y lo reparte entre su poblado.

 

  • Volviendo a lo de cómo cambiar esta situación y conseguir más justicia e igualdad, usted cree en la violencia para hacerlo?

Acá lo que tiene que suceder es que el pueblo tiene que parar, tiene que protestar. Somos muy conformistas, nos conformamos con lo que nos dan, no pedimos lo que nos pertenece. Que el pueblo proteste, y se vaya el alcalde! Acá en la costa la gente es más pasiva que en Arequipa o en Puno.

  • Por qué será?

– Porque los grandazos, los que arman las leyes, tienen la fuerza, tienen la violencia, lo que te decía antes: yo me rebelo y me mandan preso. Y quién te defiende?

  • Hay que cambiar esa conformidad y pasividad primero pues…

– Vamos a cambiar cuando todos tengamos uso de querer cambiar, porque uno o dos nunca van a cambiar nada, tenemos que ser todo el conjunto, las autoridades y el pueblo. Las leyes las tienen que hacer los pueblos, y tenemos que unirnos todos para hacer una cosa buena. Sin unión no hay fuerza.

 

Continuará, sobre libertad y Karma.

 

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