La Bogotá del contraste

Una competición para ver quién hace más ruido en las avenidas de Bogotá. Hay que resaltar, repetir continuamente qué vendes, talvez ridiculizar una trabajadora disfrazandola de conejita. Parece que no es tan fácil ofrecer calidad porque el comercio es la vía menos difícil de muchos para sobrevivir. Pero hay muchas Bogotás, ésta es una.

Pedir limosna se ha normalizado, banalizado: si se juntaran llenarían la Plaza Bolívar, podrían exegir dignidad. En el Chorro de Quevedo no pasan diez minutos sin que te vengan a ofrecer las mil y una poesias a cambio de unas monedas.

En el transmileneo (el metro-bus) se respiran cansancio, rutina y problemas familiares, de salud. Oscura la ropa, densa la energía.
Callejones, hermoso arte en las paredes, olores, deshechos, personas maldurmiendo sin haberse preocupado de encontrar un rincón para hacerlo. Inseguridad, ganas de reclamar justícia.

Sin embargo los museos, esplandorosos, majestuosos, gratuitos los domingos. Espacio, luz. Contrastes a un muro de distancia, como ya es habitual en las macro-ciudades latinoamericanas.

Junto a un argentino que votó a Macri porque creia en el cambio que ello suponia, aprendemos que en 1748 murió una tercera parte de la poblacion europea a causa de la peste negra. Auguramos en un futuro próximo una actuación de ese estilo por parte de la naturaleza maltratada por el ser humano, al fin y al cabo por el ser humano maltratado por el ser humano.

Advertisements
This entry was posted in América Latina and tagged , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s